
Prebiótico, probiótico y postbiótico suenan a lo mismo, y casi todo el mundo los usa como sinónimos. No lo son. Hacen tres cosas distintas y se complementan.
La forma más fácil de no volver a confundirlos es pensar en un huerto.
El prebiótico es el abono
No es una bacteria. Es comida.
Son fibras que tu perro no puede digerir, así que llegan intactas al intestino grueso y ahí las fermentan las bacterias que ya viven dentro. Al alimentarlas, las poblaciones beneficiosas crecen.
Los dos que lleva PawerOne son la raíz de achicoria, rica en fructooligosacáridos, y los prebióticos de levaduras, conocidos como MOS.
El probiótico es la planta
Estos sí son bacterias, y están vivas.
La definición aceptada es la de la Organización Mundial de la Salud: microorganismos vivos que, administrados en cantidad adecuada, aportan un beneficio. La clave está en vivos y en cantidad adecuada.
Y ahí hay un problema práctico que casi nadie menciona: para hacer algo, una bacteria tiene que sobrevivir al ácido del estómago. Muchas no llegan.
Por eso PawerOne combina dos: Enterococcus lactis, una cepa láctica que produce ácido láctico y coloniza el intestino, y una cepa esporulada, que viaja protegida dentro de una espora y aguanta el calor y la acidez sin morirse por el camino.
El postbiótico es el fruto
Este es el más reciente y el peor entendido.
Un postbiótico no está vivo. Son los componentes de las bacterias y las sustancias que producen al trabajar: fragmentos de su pared celular, enzimas, ácidos grasos de cadena corta.
La definición la fijó en 2021 la ISAPP, la asociación científica internacional de probióticos y prebióticos: una preparación de microorganismos inanimados o sus componentes que aporta un beneficio.
Tiene una ventaja evidente sobre el probiótico: al no estar vivo, no puede morirse. No le afecta el calor, ni el tiempo en la estantería, ni el ácido del estómago. Lo que metes es exactamente lo que llega.
PawerOne lleva Lactobacillus helveticus en forma postbiótica.
Por qué los tres juntos
Porque cada uno resuelve una parte distinta.
El prebiótico alimenta a las bacterias que ya están. El probiótico aporta bacterias nuevas. El postbiótico aporta directamente los compuestos, sin depender de que nada sobreviva.
Un suplemento que solo lleva probióticos depende entero de que esas bacterias lleguen vivas. Uno que lleva los tres tiene tres caminos en lugar de uno.
Cuándo el intestino de un perro lo agradece
El microbioma canino es más frágil de lo que parece. Un cambio de pienso hecho deprisa, un ciclo de antibióticos, un viaje o una mudanza pueden alterarlo en cuestión de días.
No es que pase algo grave. Es que el equilibrio tarda en volver, y mientras tanto se nota en la digestión.
Si tu perro tiene diarrea persistente, sangre en las heces, vómitos repetidos o pierde peso, eso no es cosa de un suplemento, es cosa de tu veterinario.
Referencias
Salminen S. et al. The International Scientific Association of Probiotics and Prebiotics consensus statement on the definition and scope of postbiotics. Nature Reviews Gastroenterology and Hepatology, 2021.
Schmitz S. et al. Prospective assessment of the effects of a probiotic mixture on the canine microbiome. Beneficial Microbes, 2022.
Gibson G.R. et al. Expert consensus document: the ISAPP consensus statement on the definition and scope of prebiotics. Nature Reviews Gastroenterology and Hepatology, 2017.
PawerOne es un complemento alimenticio para perros. No sustituye una dieta equilibrada ni el consejo de tu veterinario.
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